José María Gris, de Cuarte de Huerva AQUEL DÍA El día sigue tranquilo, se asemeja al de ayer y al de otros días, hoy todavía no he oído esa musiquilla lejana que me acompaña de vez en cuando, pero si algunas voces como cuando hay una celebración o una reunión con mucha gente. Yo sigo aquí con poca claridad, espero que no se hayan olvidado de mí, supongo que no, ya que algunas veces me hablan y me dicen cosas. Creo que ya empiezo a acostumbrarme a esta situación aunque me gustaría que algún día cambiara. Acabo de sentir como un escalofrío y empiezo a estar algo incómodo es como si estuviera temblando, pero no, el temblor es general. ¿Qué debe estar pasando? La curiosidad me invita a intentar moverme para saber que ocurre, sigo pensando que si pasara algo no se olvidarán de mí. Sigo adelante, ahí parece que hay algo más de claridad y oigo hablar, a ver si veo algo y me entero que pasa. A medida que avanzo lentamente la intensidad de las voces son cada vez más altas y noto que...